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miércoles, 11 de septiembre de 2013

FALSA MÍSTICA BLOGUERA


FALSA MÍSTICA BLOGUERA

via: www.cosasqmepasan.com 11.Junio.2013

Como ser mejor bloguer. 
Como tener el perfecto blog.
Como vivir de tu blog.
Cómo conseguir más visitas.
Posicionamiento SEO
Herramientas de optimización
Bla bla bla.

Mucha tonteria. Muchísima.

Tener un blog es mucho trabajo. Pues déjalo.
Tener un blog es muy sacrificado. Pues déjalo.
Tener un blog es dedicarle muchas horas...Cierto, pero si no se las quiere dedicar déjalo.



Tener un blog (excluídos los profesionales) es como salir a correr o ir a nadar. Ni más ni menos.
No hay ninguna necesidad vital, ni es obligatorio, ni se lo debes a la humanidad.

Hay que tener un blog porque te apetece tenerlo, porque lo disfrutas y porque a través de él has conseguido encauzar una pasión o un interés, explicar unos conocimientos, darlos a conocer, compartir unas experiencias, ordenar tus ideas, mostrar tus relatos o dar rienda suelta a tu autocompasión cuando te han roto el corazón. Cualquier motivación puede ser buena para intentar expresarla en un blog y ver si ese experimento te sirve para algo. Te sirve a ti, a ti como persona con dos manitas que escribe..no a la humanidad ni a nadie más.

Un blog debe empezarse porque te apetece, por probar, por curiosidad. “ A ver qué es esto”.  
Lo suyo es ir poco a poco. Empezar eligiendo de qué quieres escribir, o colgar o contar,  probando cómo escribirlo, como mostrarlo, como contarlo, haciendo pruebas y sencillamente practicando.  Un día sí, otro no, dos días si, 3 días no. Hacerlo cuando te apetece. No hay que meterse presión pensando cuánta gente te va a leer, porque no te va a leer ni el tato.

No hay que pensar ¿Qué puedo escribir para que me lea mucha gente? Eso es tan absurdo como empezar a correr y pensar ¿Qué carrera puedo correr que vaya a ganar? NINGUNA. Pues exactamente lo mismo con el blog. No hay que pensar ¿Qué puedo escribir que traiga hordas de lectores a mi blog? Porque no hay nada ( exceptuando sexo salvaje bien escrito y bastante explícito o reyerta política bien escrita y bastante explícita) que vaya a traerte hordas de lectores a tu blog. Estoy pensando que incluso escribiendo de sexo y política habría que ser muy muy original para conseguir lectores al comenzar un blog.

Igual que un día decides ponerte las zapatillas o el gorro y las gafas y te lanzas a correr o nadar para ver si te mola...exactamente lo mismo pasa con empezar un blog. No tiene más misterio.

Tener un blog da mucho trabajo, hay que dedicarle muchas horas.

Pues bueno, pues depende. ¿De qué estamos hablando? Trabajo es levantarse por la mañana y pirarte a enseñar a niños, a echar cables, a regular el tráfico, a dirigir una empresa, a picar datos, a responder llamadas, a investigar o a arreglar coches...eso es trabajo. El trabajo es algo que no se puede dejar cuando quieras, al que tienes que ir más o menos en un horario y en el que tienes que cumplir unos objetivos.

El blog puedes dejarlo cuando quieras. Si le haces caso y te dedicas a él, es muy agradecido, pero si no tienes tiempo, no te apetece, no encuentras el momento, te has echado un novio que absorbe todo tu tiempo, prefieres dedicar las  horas a leer, dormir o incluso prepararte un maratón, el blog no se cabrea ni hace nada.

Un blog no es “trabajo”. Es dedicación, pero exactamente la misma que si decides salir a correr o a nadar. Obviamente si quieres prepararte una maratón tendrás que dedicarle más tiempo, pero lo haces encantado de la vida porque es lo que te apetece hacer. Y si no te apetece y lo haces...entonces no lloriquees.

Tener un blog debe ser algo tremendamente egoísta. Hay que hacerlo porque a uno le mole hacerlo y las horas que le dedique le supongan tanta satisfacción que no quiera dejarlo. El blog debe ser para uno mismo. No quiero decir con esto que no mole que te lean, te comenten, te enlacen y las mil cosas añadidas que pueden venir, por supuesto que molan. Es como si corres o nadas o haces punto de cruz...si ganas una carrera, atraviesas el canal de la mancha o te dan un trofeo a la alfombra más molona pues vas a dar palmas con las orejas...pero si no consigues nada de eso, no pasa nada, no hay porqué dejar de hacerlo. La satisfacción por haber corrido la carrera, nadado como un perro o haber sido capaz de tejer la alfombra está ahí, lo has conseguido.

Tener un blog es exactamente lo mismo. La satisfacción máxima tiene que dártela el hecho de que se te ocurra un post, una idea, sentarte a escribirla y conseguir que el resultado se ajuste lo más posible a lo que habías imaginado. Darle a publicar y sonreír feliz y satisfecho ( más o menos satisfecho según el día) Ese tiene que ser el mejor momento.

Después puede que lleguen las visitas,  los comentarios y la repercusión...y molará. Pero si no llegan dará igual, porque tú puedes al día siguiente o cuando quieras volver a disfrutar del gusanillo de la duda ¿se me ocurrirá algo?, encontrar la inspiración y  escribir algo, compartir algo y disfrutarlo.

Hay miles de articulos, consejos, decálogos sobre como tener un blog y conseguir muchas visitas. Hay trucos para conseguir que tu blog salga entre los primeros resultados de google. “Aprende posicionamiento SEO”, “como conseguir un blog de éxito”...etc. Todo eso arruina la gracia de tener un blog. Supongo que esos trucos funcionan, los cuentan gurús de las redes, listos superlistos...pero en mi opinión obsesionarse con eso es arruinarse el placer y la experiencia de tener un blog.  Puedes conseguir visitas sí, pero ¿qué son visitas? ¿es gente que te lee? Los lectores de un blog no son “visitas”, es gente que llegó de alguna manera, probablemente brujuleando por la red y algo de lo que leyó en el blog le moló, le moló tanto que siguió leyendo, que decidió apuntarlo en favoritos y que vuelve de vez en cuando a ver si hay algo nuevo.


En la vida real las visitas son incómodas, no son de confianza. En un blog puede pasar lo mismo...¿para qué quieres un pico de tropecientas mil visitas provocadas porque has puesto en el título del post “tanga, picha, urdangarin” o cualquier otra combinación mágica de palabras? Siempre será mejor conseguir gente que llegue de casualidad, como los amigos en la vida  y al que le guste lo que haces...y vuelva cada día a ver qué vas a contar.

Para conseguir visitas hay mil trucos, para conseguir lectores sólo hay uno: disfrutar tu blog.

Disfrutarlo tanto que te entusiasme, que te de la vida. Lo que convierte a las “visitas” en lectores es lo que cuentes y como lo cuentes, no los trucos. Es el hecho de que transmitas ese entusiasmo y ese “vivir el blog”  lo que convierte a las visitas en lectores...y con el tiempo a los lectores en amigos.  

Disfrutar tu blog puede significar echarle mil horas, sufrir como un perro escribiendo los posts, quitarte horas de dormir para documentarte o buscar información o dejar una entrada perfecta...pero TE ENCANTA HACERLO. No hay necesidad de venderlo como una tarea de titanes, como algo complejo y esforzado, algo sacrificado y trabajoso para que sea valorado.

Todos esos artículos llenos de trucos para conseguir un blog de éxito, consejos para hacer que las marcas se fijen en ti,  sobre la frecuencia de publicación y la hora correcta, decálogos sobre cómo vivir de un blog, posicionamientos SEO y demás zarandajas no hacen más que enturbiar y ensuciar la maravillosa magia de tener un blog.

Tener un blog es algo al alcance de cualquiera.
Conseguir disfrutarlo y entusiasmarse con ello también.

No seamos egoístas, no nos hagamos los interesantes, no nos hagamos los gurús y los intensos con la mística bloguera: tener un blog es una experiencia maravillosa y es para todos.

lunes, 3 de diciembre de 2012

Un mundo libre y abierto depende de una Web libre y abierta

 ¿Por qué es necesario pelear por la libertad de internet?



Nota del Editor: Vinton Cerf es jefe de internet de Google. Él, junto con el científico estadounidense de computadoras Bob Kahn, muchas veces es llamado uno de los "padres del internet". Se le acredita a Cerf el ayudar a desarrollar los protocolos y la estructura del internet y el primer sistema de correos electrónicos comerciales.
(CNN)  El internet nos da poder a todos para hablar, crear, aprender y compartir. Hoy en día más de dos billones de personas, cerca de un tercio del planeta están conectadas.
El internet se ha convertido en uno de los motores de la economía del siglo XXI, permitiéndonos llegar a una audiencia global con un click del mouse y a crear cientos de miles de negocios y millones de empleos.
De acuerdo con un nuevo estudio de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) la red ya cuenta como un 13% de las ganancias de los negocios, impactando cada industria, desde las comunicaciones a los coches, y de restaurantes a ventas minoristas. Ni desde que Johannes Gutenberg inventara la prensa, o Alexander Graham Bell el teléfono, ninguna invención humana había impulsado a tanto y había ofrecido tantas posibilidades para beneficiar a la humanidad.
Hoy, esta red gratuita y abierta está en riesgo. Unos 42 países, de los 72 estudiados por la Iniciativa Open Net filtran y censuran contenidos. Sin tomar en cuenta a los ofensores en serie como Corea del Norte y Cuba. Desde hace dos años, Freedom House dice que los gobiernos han impuesto 19 nuevas leyes que amenazan la libertad de expresión en línea.
Algunos de estos gobiernos están tratando de concretar una reunión a puertas cerradas para aumentar sus agendas represivas en la Unión de Telecomunicaciones Internacional (ITU por sus siglas en inglés) que se inicia el 3 de diciembre en Dubai. Acostumbrados al control de los medios, estos gobiernos temen perder su status en un internet libre. Les preocupa el esparcimiento de ideas que no les gustan. Están molestos de que la gente pueda usar el internet para criticar a sus gobiernos.
El ITU está reuniendo a reguladores de todo el mundo para renegociar un tratado de hace décadas que se enfocaba en telecomunicaciones básicas, no en el internet. Algunas propuestas que salieron en el sitio web de WICITLeacks, de los países que participarán, podrían permitir que los gobiernos justifiquen la censura de un discurso legítimo, o justificar el desconectar el internet en referencia a las Regulaciones de Telecomunicaciones Internacionales (ITR´s por sus siglas en inglés).
Muchos regímenes autoritarios proponen prohibir el anonimato en la red, haciendo más fácil encontrar y arrestar a los disidentes. Otros han propuesto trasladar las responsabilidades del sistema al sector privado que gestiona los nombres de dominios y direcciones de internet en las Naciones Unidas (ONU). Sin embargo, otras propuestas requerirían que cualquier proveedor de contenido de internet, pequeño o grande, pague nuevas cuotas para llegar a las personas más allá de las fronteras.
¿El resultado? El fenómeno que empezó en un garaje enfrentará un brusco y probablemente inmensurable obstáculo financiero en su esfuerzo por convertirse en el próximo YouTube, Facebook o Skype.
Seamos claros: No queremos el fin del ITU. La agencia de las Naciones Unidas ha ayudado al mundo a manejar el espectro de radio y a las redes telefónicas cableadas e inalámbricas, trayendo mucha inversión que se necesitaba al mundo en vías de desarrollo.
Pero esta agencia intergubernamental es un mal lugar para tomar decisiones acerca del futuro del internet. Solo los gobiernos tienen voto en el ITU. Esto incluye gobiernos que no apoyan un internet gratuito y abierto. Los ingenieros, compañías y la gente que construye y usa la red no tiene voto.
El modelo multiaccionista del desarrollo de la política del internet como son el de la Fuerza de Tareas de Ingeniería del Internet, la Corporación de Nombres y Números asignados  del Internet, el Foro de Gobernancia del Internet, los Registros Regionales de Internet, entre muchos otros, es la única forma sensata de seguir adelante.
La transparencia y al apertura son claves para la participación informada para hacer políticas. Las propuestas para modificar las ITR´s por lo general no están disponibles para el público o para otros accionistas. La conferencia del tratado y las propuestas de Dubai son formalmente confidenciales.
En Google, vemos y sentimos los peligros de la red de represión dirigida por los gobiernos. Nosotros operamos en casi 150 países alrededor del mundo. Nuestros servicios –incluyendo la búsqueda, YouTube, y Blogger, hasta el Gmail y los Maps– han sido bloqueados en algún momento, temporal o permanentemente, en más de 30 países.
No estamos solos al rebelarnos. Usuarios, expertos y organizaciones de todo el mundo han expresado su oposición a los gobiernos justificando su regulación del internet a través de las Regulaciones de Telecomunicaciones Internacionales del ITU's. Estas incluyen países no solo occidentales, si no también líderes africanos con internet como Kenia y los nuevos reclamos de África del Norte, como Túnez.
En total más de 1.000 organizaciones de más de 160 países han expresado preocupaciones por la próxima reunión a puerta cerrada en Dubai. Los amantes del internet de todo el mundo pueden saber más del tema en nuestro sitio web, y si quieren hacerlo, pueden apoyar el movimiento.
Mientras que algunos gobiernos argumentan que el internet necesita nuevas reglas globales para acelerar su despliegue en el mundo en vías de desarrollo, nosotros creemos que el presente enfoque de mercado es el mejor posicionado para mantenerse al día con el crecimiento exponencial de la red.
Los servicios de banda ancha se están desplegando. Las interrupciones en el servicio siguen siendo pocos. Se predice que dentro de unos años la red servirá a miles de millones de usuarios, ¡más de la mitad de la humanidad!
Las prácticas integrales, sin conexión directa, bilaterales y de varios accionistas que han creado la red de las redes que llamamos internet permiten una amplia gama de modelos de negocio. Los estándares técnicos más importantes desarrollados por Internet Engineering Task Force y el Consorcio de la World Wide Web crearon una interoperabilidad.
Un sistema de regulación controlado por el estado no es necesario, sino que es muy probable que aumente los costos y precios e interfiera con el rápido y orgánico crecimiento del internet que hemos visto desde su salida comercial en los noventa.
El futuro de la red está lejos de estar asegurado y la historia dice que hay que tener cuidado. Después de las décadas que le siguieron a la creación de Gutenberg, príncipes y sacerdotes eligieron restringir el derecho a imprimir libros.
La historia está llena de ejemplos de gobiernos haciendo algo para 'proteger' a sus ciudadanos del mal, controlando el acceso a la información e inhibiendo la libertad de expresión y otras libertades explicadas en la Declaración Universal de Derechos Humanos.
Debemos asegurarnos de que, en conjunto, que el internet evita un destino similar.
Las opiniones recogidas en este texto pertenecen exclusivamente aVinton Cerf.

jueves, 2 de febrero de 2012

¿Ocurrirá en China algo parecido a la primavera árabe?

Algo se está cociendo en el gigante chino.  Su alta activida en internet muestra el malestar de una sociedad que tarde o temprano esta abocada al cambio. La pregunta es; cómo sucederá este cambio? se hará de una forma violenta como en la primavera árabe, o se irán introduciendo libertades de manera paulatina y así evitar una revolución que si se produjera sería el desmembramiento de lo que ya es la primera potencia del planeta.
Muy interesante el blog de Angel Villarino en Cotizalia:

Hace poco supimos que los usuarios de microblogs chinos se han multiplicado por cuatro a lo largo de 2011. Cerca de 300 millones de personas, en su mayoría jóvenes, utilizan ya herramientas similares a Twitter para compartir información, enlaces y opiniones. El Gobierno chino, por supuesto, trata de controlarlo, pero sus esfuerzos no parecen suficientes para frenar la avalancha. Así, por ejemplo, no se han detectado cambios importantes en la cantidad o el tono de los comentarios desde que se obligó a los usuarios de Pekín y Shanghai a identificarse con su nombre real y su documento de identidad a finales del año pasado.
Cierto es que en los microblogs chinos, los llamados weibo, hay toneladas de información irrelevante, tanta como en cualquier otro país. Pero en medio de la trivialidad brota la crítica feroz, el sarcasmo, las propuestas concretas y otras actitudes que lindan con el activismo social y político. Las redes, por ejemplo, entran en ebullición cada vez que los niveles de contaminación de la capital se disparan. Cuando ocurre, que es muy a menudo, se suceden miles de comentarios como éstos:
Menos mal que tenemos a la embajada de Estados Unidos para informarnos de los niveles reales de contaminación. ¡De lo contrario no nos enteraríamos nunca!”
“Pekín cada vez está más contaminado y al mismo tiempo cada vez es más caro vivir aquí. ¿Qué nos están haciendo? ¿Y por qué somos tan tontos?”
Un Gobierno que nos lleva a esta situación debería ser simplemente derrocado
“Pekín te da la bienvenida. Ya te puedes envenenar respirando”.
“¡Pekín es como la cámara de gas de un campo de concentración nazi!”
En sus salivazos de 140 caracteres, los microblogueros no sólo hablan de contaminación, también de corrupción, de malgobierno, de injusticias, abusos laborales… incluso de democracia. Generan una suerte de ‘opinión pública’ y desmienten esa percepción extendida en el extranjero según la cual los chinos no se quejan de sus dirigentes ni se plantean la legitimidad de su Gobierno.
En los últimos meses, y especialmente a cuento de la Primavera árabe, se ha hablado mucho del poder de las redes sociales y otras herramientas de intercambio de información como Twitter para detonar y alimentar revueltas populares. Parece remota la posibilidad de que en China ocurra algo parecido a lo que sucedió en Túnez o Egipto, a pesar de la creciente conflictividad social y de levantamientos como el del pueblo de Wukan, donde se utilizaron las redes sociales para difundir información, fotos y vídeos. Allí se demostró, una vez más, la preocupación con la que observan las autoridades chinas la libre difusión de información en Internet. En Wukan no se hizo finalmente uso de la represión policial, pero sí del aparato censor, prohibiendo incluso teclear el topónimo en Internet.
Quizá más importante que su eficacia a la hora de incitar un levantamiento es la capacidad de Internet para modificar el modo de entender el mundo y relacionarse. Y eso sí que se está produciendo en las ciudades chinas con una velocidad e intensidad incluso superior que en el resto del mundo. Los jóvenes les hacen cada vez menos caso a los medios de comunicación y acuden masivamente a fuentes alternativas para enterarse de lo que ocurre. Es más o menos lo que está ocurriendo en Occidente, pero multiplicado por diez. No es extraño que este tipo de herramientas de información libre sean aún más seductoras en un ambiente fuertemente censurado en el que la “información profesional” está muy controlada por el poder y tiene su credibilidad por los suelos.
Una de las reflexiones más inteligentes al respecto se la escuché a la cantante chino-americana Helen Feng en una reciente entrevista que le hice en su estudio de grabación de Pekín. Aunque nació en China, Helen se ha educado en Estados Unidos y eso la coloca en una posición privilegiada para comparar a la juventud del gigante asiático con la occidental. Desde su punto de vista, los chinos están mucho menos pegados a la corriente dominante, al mainstream, que sus coetáneos en Estados Unidos.
Creo que los estadounidenses, incluso los que se creen más modernos, siguen comiendo de la mano de los medios tradicionales. Aunque los lean por Internet, eso no cambia nada, siguen a la industria mayoritaria. Incluso en las redes sociales, lo que enlazan mis amigos americanos son noticias de medios conocidos. En China es diferente. Aquí la mayoría de la gente joven pasa completamente de los grandes medios. Su mundo está en Internet y ahí intercambian y buscan de todo en blogs, páginas alternativas, archivos, informes.... Sé que suena raro, pero creo que los jóvenes internautas chinos van por delante, son la vanguardia. Siempre se habla de Sina Weibo como una copia de Twitter, pero hay otras herramientas que no existen en Occidente, como Douban, donde se pueden compartir películas, partituras, música y todo tipo de archivos con una agilidad fantástica”.
Helen ilustra su argumentación con una metáfora muy bien construida. “A la hora de informarse, los jóvenes chinos son ratones entrenados para encontrar el queso en un laberinto complicadísimo, en el que se tienen que esforzar y pasar horas buscando para llegar a encontrar lo que les gusta. A los ratones occidentales, sin embargo, les ponen delante montones de comida de aspecto suculento. Y sólo tienen que alargar la mano para hacerse con ello”.